CENICIENTA SIGLO XXI

 

PLANTEAMIENTO Y SINOPSIS DEL ESPECTÁCULO 

El planteamiento de nuestra versión es interpretar La Cenicienta sin alterar los hechos del cuento clásico, pero subvirtiendo los roles de género establecidos en él. Así, nuestro príncipe es bondadoso, sensible, soñador y necesitado de un rescate, y nuestra Cenicienta es fuerte, inteligente, independiente, resuelta y de firme carácter. Así mismo, le damos al príncipe dos primos que serían el reflejo masculino de las hermanastras.

A pesar de esta alteración de estereotipos hemos mantenido sin dificultad el romanticismo que cabe en cualquier enamoramiento, y el elemento mágico simbolizado por el hada madrina, encarnada en nuestra versión por una mujer con una profesión y, por tanto, con una vida independiente, de la cual es plenamente dueña.

En nuestra Cenicienta, una troup de clowns musicales irrumpen en el escenario e interpretan el cuento como el gran espectáculo que a ellos les parece que es. Entre escenas e interpretaciones musicales, van desgranando los hechos del relato hasta el momento posterior a la fiesta, en el que ella, en vez de esperar, abandona su casa decidida a compartir sus pesares. Ahí nos desvelan que en esa aventura Cenicienta se cruzó con la troup, se unió a ellos y rescataron al príncipe. Desde entonces hasta hoy, aquí y ahora, se dedican a cambiar los cuentos porque cambiando los cuentos se puede cambiar el mundo.

 

“Si hemos de guardar la más mínima lealtad a nuestros ideales democráticos, es esencial distanciarnos del género.

Parece innegable que la disolución de roles de género contribuiría a promover la justicia en toda nuestra sociedad”

Susan Moller Okin

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¿Qué pasaría si contamos los cuentos clásicos sin cambiar sus argumentos, pero eliminando los roles de género tan presentes en ellos? CENICIENTA SIGLO XXI da respuesta a esta pregunta desde la seguridad de que los protagonistas de los grandes cambios sociales que hemos de ver, están sentados en el patio de butacas. Están sentados y quieren reír, emocionarse, soñar y amar con los mismos cuentos que lo hicimos nosotros. Nos debemos a nuestro respetable público, los niños y las niñas, y desde el escenario les decimos: ¡pasen y vean la maravillosa historia de Cenicienta! ¡Pasen y escuchen a esta troupe de payasos musicales dispuestos a cambiar el mundo!

“Por su importancia como material didáctico, los cuentos, deberían mostrar a hombres y mujeres como seres humanos, con cualidades y defectos, limitaciones y potencialidades, sin privilegios de un sexo sobre el otro, porque los/as niños/as tienen derecho a aprender desde pequeños/as, que no es el sexo sino el talento individual y el interés personal, el que determina su modelo de vida”

(UNIFEM-UNICEF, 1990)


FICHA ARTÍSTICA

Dramaturgia y dirección: MARTA TORRES

Intérpretes: DELFÍN CASET

OTI MANZANO

DAVID BUENO

PALOMA VIDAL

Dirección musical y composición: SANTI MARTÍNEZ

Coreografía: CECILIA JIMENEZ

Video creación: CARLOS CASTEL

Escenografía: HNOS DE LA COSTA

Vestuario: LOLA TRIVES

Iluminación: JOSEBA GARCÍA

Vídeo promocional: UNIVERSALMIX

 

FICHA TÉCNICA

Fotografía y diseño gráfico: HNOS. DE LA COSTA.

Producción ejecutiva: A PRIORI G.T.

Ayudantes de producción: LOLA SÁNCHEZ Y ANGÉLICA FELIPE

Secretaria de producción: LOLA SÁNCHEZ

LOS CUENTOS INFANTILES Y LA TRANSMISIÓN DE LA DISCRIMINACIÓN POR SEXO

  La discriminación por sexo se perpetúa a través de diferentes caminos y uno de ellos es el cuento infantil que transmite segmentos de la cultura patriarcal en donde la doncella sumisa espera al héroe (su príncipe), los chicos son aventureros, independientes, fuertes y decididos, y el papel femenino (bueno o malo) siempre tiene que ver con el ámbito doméstico (madre bondadosa/madrastra). Estos personajes femeninos y masculinos son arquetípicos y reproducen una realidad social de desigualdad.

Los estereotipos presentes en los cuentos (al igual que en la vida real) han sido impuestos o asignados por la sociedad. Estos estereotipos marcan a las personas propiciando la creencia de que son cualidades innatas, las orienta en cómo deben sentir, pensar y actuar, disminuyendo así su posibilidad de ser auténticas y únicas, y generando resistencia en hombres y mujeres para incorporar cambios a su identidad.

Si los cuentos infantiles, aportan información discriminatoria sobre los seres humanos por diferentes condiciones (sexo, edad, clase social, religión, etnia, condición física, etc.) es necesario emprender acciones de diferente naturaleza para erradicar esta realidad. No podemos hacer una hoguera y deshacernos del inmenso patrimonio cultural que suponen, pero sí podemos crear nuevas versiones que contar a l@s niñ@s y compartir con ell@s el contraste con los originales.

La dramatización de los cuentos (versión en sí misma) nos obliga a revisar estos patrones discriminatorios y a aportar nuestra visión actual de los roles de género. El teatro para niñ@s, así como los cuentos, es una herramienta educativa de primer orden y una vía de cambio hacia una sociedad más justa e igualitaria.