EL SILENCIO DE ELVIS

SI NO LO LEO NO LO CREO

EL SILENCIO DE ELVIS cayó en nuestras manos casi por casualidad, como suelen suceder las cosas más maravillosas de la vida. Nos llegó de manos de una amiga, la autora, simplemente para que la leyéramos y le diéramos nuestra opinión. Fue empezar a leer y sentir el estremecimiento de que teníamos en nuestras manos algo excepcional, poderoso, una gran obra. Al terminar la lectura, ya teníamos el convencimiento de que la queríamos producir. LA AUTORA, Sandra Ferrús, una valenciana de 38 años, ha escrito una obra redonda, con un lenguaje y unas situaciones que nos llevan de la risa al llanto sin transición, como la vida misma, y a la vez, nos enfrenta a un drama social: la enfermedad mental.

Nos metemos en la cabeza de Vicente, que sufre esquizofrenia. Vivimos con sus padres la incomprensión, el hartazgo, el miedo, la desesperación. Nos chocamos junto con Sofía, su hermana, contra el muro de la administración, del sistema sanitario, del rechazo. Y conocemos, a través de un quinto personaje, al mismísimo Elvis Presley, a un psiquiatra, una psicóloga, un forense médico, un compañero de la cárcel… en fin, todos los personajes que entran y salen de la mente y de la vida de Vicente. Y hacemos todo este viaje desde la impotencia y el amor. El amor primitivo, profundo, incondicional que se dan unos a otros.

Es una obra tan sincera, tan límpida de sentimiento que te emociona sin pretenderlo. No hay carga melodramática. Todo es trágico, tanto que a veces te ríes. Te ríes a tu pesar, pues nada de lo que dice el texto intenta hacer reír, pero la locura bebe el vino de la risa y tiene sentimientos de terciopelo, pero es terrible y cruel. La obra maneja mitos que son los dioses de lo moderno. Es una gran tragedia.

La calidad del texto es, sin duda, la razón fundamental por la que decidimos montar la función, pero también pesaron otras razones. Como productora, sentimos que tenemos la responsabilidad con el teatro y queremos, en la medida de nuestras posibilidades, dar voz y oportunidades a los que empiezan.

 

El Vodevil

SINOPSIS

Vicentín es un chico diagnosticado de esquizofrenia. Es muy alegre, le encanta cantar y bailar. Tiene el alma de Elvis en el interior. Su don es saber lo que la gente va a decir, su deseo, concursar en todos los realities de la tele. Su cruz, y la de su familia, sufrir una enfermedad mental en un país en crisis. Un cóctel de emociones ancestrales, donde el estigma y el miedo a lo desconocido, a lo incontrolable, desestabiliza a nuestra sociedad, apresando y presionando a nuestro joven protagonista hasta que su única posibilidad de libertad es convertirse en pájaro.


NOTA DE DIRECCIÓN

EL SILENCIO DE ELVIS. GÉNESIS DEL PROYECTO


Hace unos años coincidí en un ascensor urbano con un chico que claramente sufría una enfermedad mental. Recuerdo que fueron los 2 minutos más largos de mi vida. Yo estaba con mi bici y él, frente a mí, mirándome fijamente y balanceándose. Era corpulento, estaba segura de que me iba a hacer daño. Pasé un miedo terrible. Cuando por fin se abrió el ascensor mi corazón golpeaba fuertemente en mi pecho, salí corriendo de allí. El miedo se fue convirtiendo en ira, tenía 13 años y recuerdo que pensé ¿Cómo dejan a gente así en la calle?

Aquel episodio me dejó huella, y cada vez que me encontraba con “gente de ese tipo”, me producía rechazo.

Pasados los años me tocó convivir con la enfermedad mental. Una persona muy especial a la que quiero con todo mi corazón desarrolla una enfermedad de este tipo.

Esta trágica circunstancia me obligó a documentarme y a vivir muy de cerca todas sus consecuencias.

Compruebo que aquello que me pasó a mí con 13 años le sucede a mucha gente. Me encuentro con que esta gran persona no solo sufre exclusión social, sino que es castigado por nuestro sistema judicial.

Actualmente nuestro país atraviesa una crisis a todos los niveles, económica, social, de confianza, de valores… En  estos momentos sufrir una enfermedad mental es doblemente una putada, con perdón por la expresión.

De aquí nace mi necesidad de poner voz a estas personas y sus familiares. Poner voz desde el sitio que yo conozco: desde las tablas, el amor y la alegría. Sin mayor pretensión, lo único que me gustaría es que todos podamos conocer un poco más de cerca a estas personas.

Y ya puestos a sincerarme, confesaré que soy tremendamente fantasiosa, y en lo más profundo de mí me gustaría perder el miedo y poner mi granito de arena para que todos perdiéramos el miedo y entre todos fuéramos capaces de hacerles un huequito en nuestra sociedad. Puestos a soñar….

Sandra Fernández Ferrús



FICHA ARTÍSTICA y TÉCNICA

Autor: SANDRA FERNÁNDEZ FERRÚS

Dirección: SANDRA FERNÁNDEZ FERRÚS

Reparto:

Vicente - JOSÉ LUIS ALCOBENDAS         

Sofía - SANDRA FERRÚS

Vicent - ELÍAS GONZÁLEZ

Vicente - SUSANA HERNÁNDEZ

Elvis, psiquiatra, médico forense - MARTXELO RUBIO

 

 Ayudante de dirección: AITOR MERINO

Escenografía: FERNANDO BERNUÉS

Iluminación: ACRÓNICA